Mi abuela siempre me decía que cada mes que llegaba el recibo del agua se ponía nerviosa. No porque no quisiera pagar, sino porque las opciones se habían vuelto muchas y todas le parecían complicadas. Cajeros, aplicaciones, sitios web, códigos de barras… le tocaba esperar a que alguien de la familia fuera a la casa y le hiciera el favor.

Después de varias conversaciones con ella entendí que lo que necesitaba no era un manual de 30 páginas. Era una guía con tres o cuatro pasos claros, escritos como yo se los explicaría sentado en la mesa de la cocina. Esta es esa guía.

Paso 1 — Buscar la factura

Lo primero es tener la factura del agua. Si no llegó este mes, no pasa nada: se puede pedir un duplicado llamando a la línea oficial 116 (en Bogotá) o 601 116 (desde otra ciudad). La llamada es gratis o de costo bajo de celular, según el operador.

En la factura, lo más importante que hay que tener anotado en algún papelito grande y legible es el número de cuenta contrato. Es un número largo que aparece arriba. Con ese número, en cualquier punto de pago saben de quién es la factura.

Paso 2 — Elegir el camino más cómodo

De todas las opciones posibles, para un adulto mayor lo más sencillo suele ser:

Opción A — Ir a un corresponsal del barrio

Los corresponsales bancarios son esos puntos que están dentro de droguerías, tiendas, supermercados o papelerías. Tienen un cartelito que dice "Aquí puedes pagar tus servicios". Se entra, se entrega la factura o se da el número de cuenta contrato, se entrega el dinero en efectivo, y dan un recibo de pago.

Es el camino más fácil porque:

  • No hay que entender pantallas ni botones.
  • Hay una persona del otro lado que ayuda.
  • Se paga en efectivo, sin tarjeta.
  • Sale un recibo que se guarda.

Opción B — Ir a una oficina bancaria

Si está más cómodo con un banco que con un corresponsal, sirve igual. La condición es que sea un banco que tenga convenio con el Acueducto. Una llamada a la línea 116 aclara cuáles son los bancos vigentes.

Opción C — Ir a un cajero automático con recaudo

Esta opción ya requiere tener tarjeta del banco. Si nunca se ha usado un cajero, no la recomiendo para un primer pago. Es mejor empezar por las opciones A o B.

Paso 3 — Pagar

En el punto que se elija, los datos que piden son siempre los mismos:

  • El número de cuenta contrato (el de la factura).
  • El valor a pagar (también está en la factura, en negrilla).

El operario del punto digita esos dos datos, recibe el dinero, y entrega un recibo con un número de transacción.

Paso 4 — Guardar el recibo

Este paso es crucial. El recibo de pago es la única prueba de que se pagó a tiempo. Mi recomendación: tener una carpeta o un sobre etiquetado "Recibos del agua" en algún cajón fijo de la casa. Cuando llega el recibo, se mete ahí. Si después aparece algún reclamo, está la prueba.

Los recibos se guardan al menos seis meses. Después se pueden botar tranquilos.

Lo que NO hay que hacer

Algunas cosas que pueden pasar y que conviene saber para no caer en una trampa:

  • Nadie del Acueducto va a tocar la puerta a cobrar. Si alguien llega diciendo que viene del Acueducto a recibir el pago en la casa, es un engaño. El Acueducto no cobra puerta a puerta.
  • Nadie del Acueducto pide datos por teléfono ni por WhatsApp. Si reciben una llamada o mensaje pidiendo número de tarjeta o claves "para confirmar la factura", colgar o borrar el mensaje. Es estafa.
  • Pagar siempre en el punto autorizado. Si un vecino o amigo ofrece "hacerle el favor de pagarlo", lo más seguro es ir uno mismo o pedirle a un familiar de confianza que vaya con la persona.

Cuando le mostré esta guía a mi abuela, me dijo: "Hijo, esto sí lo entiendo". Imprimila si te sirve para alguien de tu familia. Si encontrás que algo cambió o no quedó claro, escribime y lo ajusto.